Una respuesta necesaria a Maria de los Angeles Rivas

Mi muy apreciada colega, con el respeto que se merece como dama y colega

En un video compartido por usted me entero de que se introdujo un recurso de amparo en contra del nuevo contrarto colectivo, como no llaman todos, o convención colectiva como es su denominación legal.

Cual es mí sorpresa cuando comienzo a ver el vídeo de la luchadora profesora Rivas, de la cual no niego sus buenas intenciones, exponiendo sus argumentos para la nulidad del contrato dicendo por ejempo  “Ejerzo en este momento una función publica”

Originando mi primera observación, pues cabe destacar que en Venezuela la función publica es el ejercicio que hacen particulares delegados por el estado venezolano. Esta delegación de la función pública tiene tres tipos de orígenes según el marco legal vigente: una por ejercicio de carrera, dos por ejercicio de libre nombramiento y remoción teniéndo en cuenta que es una forma de nombrar cargos de responsabilidad política; tres por elección popular. Cuando la muy estimada colega establece que esta en ejercicio de un cargo de función pública sería interesante saber cual de los tres orígenes tiene su función pública; pues, primero, aun siendo docente de carrera no esta hablando como tal sino como presidenta de una persona jurídica privada; segundo, este cargo no e de libre nombramiento y remoción; tercero, tampoco es un cargo de elección popular; por ende, la supuesta función publica por la cual habla no existe.

Un segundo error de la señora Rivas es cuando establece que toda su demanda contra el contrato colectivo, que ojo no es contrato de nuestro agrado, emana de la Constitucion de 1811; por lo que es de hacer notar que este instrumento tuvo aplicabilidad histórica en Venezuela en lo que duro el Estado que le dio origen, es decir, el estado llamado primera república, su invocación es sólo como instrumento historico no como parte de un silogismo jurídico aplicable para demandar la nulidad de un instrumento, que por ley es fuente de Derecho Laboral.

Ahora bien para que me lo entienda la profesora Rivas no se hace una demanda en base a lo que se crea que es lo correcto ideológica o históricamente, sino a lo que esta ajustado al Derecho Constitucional actual. Colocar como origen de toda norma aplicable a la Constitución de 1811 es pensar que esa es nuestra primera constitución y que la actual carta magna de 1999, 188 años después, es la que sustituye a esta, cuestión que equivaldría borrar 188 años de historia constitucional.

Luego de ahí, de ese flagrante error, cualquiera que se respete en conocer la historia nacional, en entender un ápice del derecho venezolano no puede seguir viendo este vídeo sin resolver esta incongruencia, pues lo que continua es en base a un razonamiento errado.

Otro problema sería entender, o tratar acaso de hacerlo, la postura mas filosofica que legal de la señora Rivas al explicar como el trabajo es origen de la propiedad y viceversa. La realidad desmonta esta falacia ideológica del mas anticuado pensamiento liberal, que se concreta en la idea de que el trabajo origina propiedad, sin especificar que el trabajo origina propiedad, sí y solo sí, de quien controla los medios de producción por medio de la propiedad privada, en todo caso el trabajo origina es propiedad familiar o propiedad social, mas no propiedad de medios de producción.

La visión novelesca de que trabajando se hace cualquiera millonario es errada en tanto que esa fuerza de trabajo no sea combinada a favor de quien trabaja de propiedad privada y de fuerza productiva.

Muy interesante es que se haya asumido la nulidad del contrato colectivo pero lamentablemente si los argumentos fueron los utilizados por la profesora Rivas, de la cual no niego su buena intención, estamos condenados a un nuevo fracaso como magisterio.

Para poder ser equilibrados y justos dejamos al público lector el vídeo en cuestión y le damos a la profesora Ricas toda a las potestades a nivel del sistema d este Blog para que pueda responder esta publicación.

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